Enrique Flint, médico ginecólogo


"La vida del médico, desde la época de estudiante, es difícil"


A pesar de sus 30 años de carrera profesional, dice que nunca deja de estudiar para estar a la altura de lo que su responsabilidad profesional exige y sus pacientes merecen. Hablamos con el doctor Enrique Flint Blanck, ginecólogo de la Clínica San Felipe.
 
El Dr. Flint es de ascendencia alemana por su padre y rumana por su madre.
Doctor, ¿por qué decidió especializarse en ginecología?
Fue más o menos el penúltimo año de la carrera.   Cuando comencé pensaba mucho en la endocrinología, luego a medida que fui estudiando habían cursos que me encantaron como neumología -estudio de los pulmones- o psiquiatría, pero cuando llegué a ginecología sentí que era un campo amplísimo - puedes escoger endocrinología ginecológica, fertilidad, obstetricia, ecografía, piso pélvico, laparoscopía, colposcopía, oncología  ginecológica y muchas otras sub especialidades-,   interesante y muy gratificante, donde además tenía oportunidad quirúrgica y yo sentía una emoción increíble cuando iba a  la sala de operaciones.    Me encantaba también la obstetricia, donde uno participa de uno de los momentos más lindos para cualquier mamá, que es el nacimiento de su bebé.  Ser parte de ese momento y poder ayudar a que ocurra es maravilloso.      
Un ginecólogo, en su primera evaluación como practicante, ¿cómo encara la situación frente a la paciente? ¿Cómo fue esa primera experiencia? ¿Hay pudor?
En realidad lo que había era una enorme expectativa de poder comenzar a practicar en pacientes lo que uno había estudiado en teoría por años.   Y uno como estudiante le hacía toda la historia médica a la paciente por lo que había una larga conversación con ella antes de cualquier examen, y ya la relación médico paciente se había generado y era una situación cómoda para ambos.  
¿Por qué cree que hay más ginecólogos varones que mujeres?
La ginecología y la obstetricia es una especialidad muy estresante y demandante, donde puedes tener emergencias muy frecuentes que te alejen de la familia. Aún así, creo que hoy en día los porcentajes deben estar bastante parejos, sobre todo entre los médicos jóvenes.  
¿Hay enfermedades raras o difíciles que usted ha visto en todo este tiempo de ejercicio médico?
Claro que sí.  Hay problemas que siempre son un reto, como el dolor pélvico, la infertilidad, la endometriosis, el cáncer, etc.    Y no solo son un reto para el médico, sino para la medicina en general.  Ahora, por ejemplo,  tenemos el problema del virus del Zika que ha causado más de tres mil casos de problemas serios en bebes cuyas mamás adquirieron la infección en el primer trimestre de embarazo. Recién se están estudiando los problemas que pueden surgir y viendo porqué en ciertos lugares como Brasil aparecieron problemas que en otros sitios, como Colombia, no están apareciendo. Tenemos mucho para investigar ahí.
La medicina y la tecnología siempre se innovan, ¿qué es lo último que se maneja en ginecología y para qué tipo de patologías?
Son demasiadas las cosas nuevas. Por ejemplo, se están haciendo tratamientos de los fibromas con pastillas o con ultrasonido focalizado. En bebes prematuros se está usando una sustancia llamada sulfato de magnesio que ayuda a disminuir muchísimo los casos de parálisis cerebral; en cáncer hay productos mucho más efectivos que antes y con menos efectos colaterales. Para las nauseas del embarazo ahora tenemos pastillas  que las quitan en forma inmediata sin ningún riesgo para el bebé, entre muchos otros.

¿Dónde se formó como médico? 
Entré a Cayetano Heredia y a los dos años me gané una beca y me fui a la universidad de Rio.  Luego hice la residencia en el hospital Rebagliati a través de San Marcos y finalmente hice cursos y prácticas en Estados Unidos, como el  Mount Sinai y Presbiterian,  hospital en Nueva York y South Suburban hospital en Chicago.
¿Qué características debe tener alguien que quiera ejercer la medicina y en particular la ginecología?
La vida del médico, desde la época de estudiante, es difícil.   Hay pocas carreras con tanta responsabilidad y estrés. Tiene que haber mucha pasión por lo que  haces y mucho compromiso para hacerlo cada vez mejor.   Soy ginecólogo hace 30 años y aún hoy estudio mínimo una hora al dia.   Siempre hay cosas nuevas y la vida y la salud de nuestras pacientes dependen de que las sepamos. Es una enorme responsabilidad y hay que saber estar a la altura.  Si tuviera que resumir todo en dos palabras estas serían pasión y compromiso. 
Si quisiera destacar el mensaje más importante como ginecólogo, ¿cuál sería y por qué?
Para los chicos que estén pensando en ser médicos,  que sepan que van a tener una vida llena de estudios, aprendizaje y satisfacciones ayudando a la gente.  Para las mujeres en general, que ayuden en lo que llamamos medicina preventiva.. No hay que estar enfermo para ir al médico.  Lo ideal es ir sano para mantenernos sanos.  Y reaccionar rápido cuando sienten que algo no está bien, ya que cualquier problema de salud usualmente se trata más fácil y se cura más rápido si se hace al inicio. 

Consultorio: Clínica San Felipe, Teléfono 2190000


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