Vanesa Herrera, médico psiquiatra


"Un persona con esquizofrenia es muy marginada"

En un mundo donde el predominio jerárquico masculino es notorio, aparece ella, con 34 años,  como jefa del Departamento de Atención Integral de Desórdenes Mentales de la Comunidad del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado-Hideyo Noguchi.  Se trata de la psiquiatra Vanesa Herrera, egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 

 
Psiquiatra Vanesa Herrera, INSM.
Doctora, ¿qué ve exactamente  el departamento a su cargo?
El Instituto Nacional de Salud Mental vela por la mejora de la calidad de la salud mental de la población, dentro de eso es importante la atención de la salud mental de la comunidad. Tiene que ver con  el bienestar social, con el tema del cuidado de la población, con inclusión social, identidad de la mujer, participación plena de las mujeres, varones, de las comunidades; que ellos se empoderen en sus derechos, su ciudadanía y sus  sufrimientos emocionales. 
¿Este trabajo lo realizan solo en Lima?
No. Nosotros trabajamos a nivel nacional. Estamos interviniendo en cuatro regiones del país: Apurímac, Madre de Dios, Loreto y Tumbes. Estamos interviniendo toda la zona de frontera acompañando equipos básicos; los entrenamos, los capacitamos. Además, trabajamos con el gobierno local para que ellos prioricen la salud mental en su política pública.
¿Por qué se ha puesto más énfasis en la zona de frontera?
Se ha visto que en toda la zona de frontera la salud mental de la mujer y la población es más afectada. Hay mayores problemas de exclusión, trata de mujeres, violencia familiar, violencia hacia los niños es mucho mayor incluso en zonas donde hay mejores condiciones de vida.
¿Cuál es el problema de mayor incidencia en el país?
Depresión, ansiedad, violencia familiar, abuso sexual son los más prevalentes en la mujer en la etapa de vida joven, y es más prevalente en zonas de mayor pobreza y exclusión social.
Usted es la única mujer que tiene una jefatura en este instituto, ¿cómo llega a destacar o imponerse entre tantos hombres?
Como pasa en todas las sociedades, todavía existe el poder ejecutivo de los varones. Para eso uno tiene que prepararse, comprometerse y ver el fin más allá. En mi caso,  yo me he preparado, he estudiado gerencia social, he hecho una especialización  en terapia de familia, soy psiquiatra, soy terapeuta, y soy una convencida de que uno debe comprometerse en el cambio y en el bien común.  Para eso tenemos que trabajar en equipo y la mayoría del equipo cooperativo son mujeres. Lo coherente es que lidere ese equipo y en ese sentido soy la más joven de esa jefatura. Soy una convencida de que el estilo de liderazgo de una mujer parte de los valores femeninos,  prima el bienestar, la solidaridad,  el compromiso y el involucramiento pleno colectivo.
¿Usted siempre quiso ser psiquiatra?
En algún momento  quise ser pediatra, pero en general siempre me ha apasionado el tema de la psicología humana, el tema de las sociedades. Lo social siempre me ha apasionado desde muy joven. Por ejemplo, hice mi SERUM en Huancavelica porque siempre me gustó el tema de cultura, y creo que ese es un tema de máximo interés que está invisible todavía en nuestra sociedad. La  mujer andina y la mujer de la selva todavía son muy marginadas, en ese sentido el principal desafío de una mujer es validarla, involucrarla más  activamente,  y que ejerza su ciudadanía y se involucre en la resolución de sus problemas. Porque  los problemas emocionales no se resuelve solo con una pastilla, sino con el involucramiento de su bienestar, de auto cuidado  e involucrando a su familia, al esposo,  y que se comprometa en el tratamiento y la mejoría.
¿Cuando  hizo la especialidad se encontró con algo que la impactó o la llevó a desistir de la psiquiatría?
Una de las cosas que más me desencantó son los sistemas de salud. Por ejemplo,  una persona lucha mucho por acceder a una hospitalización, y una persona con psicosis o con esquizofrenia es muy marginada, excluida y vista como el loco. Y pensar en que yo iba ser psiquiatra era lo más desafiante porque me decían si tu eres tan inteligente porque vas a ser psiquiatra. Entonces el prejuicio social se hacía extensivo incluso hacia el profesional de la salud. Nosotros no solo vemos patología, vemos salud mental, trabajamos con la familia, trabajamos con las comunidad y nos sentamos con el alcalde y vemos que incorporen políticas para que los niños y adolescentes no consuman. Para mí eso es salud mental. No es solo el psiquiatra que da pastillitas, sino el psiquiatra integral, de familia; el psiquiatra terapeuta, el psiquiatra sensible, amigable, juvenil, comunicativo. Y lo que más me desalentó es que algunos tenían ese modelo antiguo de manicomio y eso hacia una barrera entre la población y las personas. Y cuando yo pude pasar eso dije, esta es mi vocación.
¿Qué piensa cuando ve a personas con problemas  de salud mental  abandonadas en la calle?

Sentimos impotencia e indignación. Y en esa indignación lo que buscamos es  promover cambios. Discapacidad mental es la más excluida de todas las discapacidades. Lamentablemente,  las familias peruanas descuidan su tratamiento, desconocen que eso se trata, que existen medicamentos sencillos, accesibles y que el SIS les puede cubrir. Las más afectadas de ese descuido son las mujeres, se exponen a riesgo de ser abusadas; a exposición de drogas, situaciones penosas,  lamentablemente el estado no está priorizando una política de protección auténtica a personas con discapacidad mental severa. La reforma de política de salud mental, que el año pasado se ha aprobado el nuevo reglamento,  incluye a las personas en abandono social, con trastorno mental severo; ellas tienen derecho al  tratamiento e  incluso a una vivienda compartida. Nosotros somos parte del grupo que está implementando eso, pero lamentablemente hay muchas barreras del sistema del seguro y estamos en una transición del gobierno y nos  limita el tema presupuestal del ministerio de economía. Creo que el principal aporte es seguir trabajando para que  la reforma de salud mental se dé y beneficie a más mujeres y a más personas.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada